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Banca Solidaria

Microempresarios de éxito gracias a Banca Solidaria

▪ Préstamos del Crédito Solidario les han cambiado positivamente la vida, coinciden beneficiarios.

▪ Agradecen al presidente Hernández por promover este programa para beneficio de los que más necesitan.

Haberse convertido en microempresarios de éxito caracteriza a 159 hondureños que hoy gozan de sus negocios propios gracias al programa Crédito y Banca Solidaria que promueve el Gobierno del presidente Juan Orlando Hernández.  Todos los microempresarios que participaron este martes en un conversatorio con el mandatario han cumplido su tercer ciclo de pago con el préstamo de Crédito Solidario al 1 por ciento de interés mensual, por lo que recibieron reconocimientos que equivalen a una graduación.

Denis Escoto, dueño de una pulpería y con problemas en sus piernas, contó su experiencia de cómo inició su negocio que le ha permitido llevar una vida digna.  “Recuerdo que en los bancos me decían que por mi situación no me podían prestar, pero luego me visitaron los de Crédito Solidario y me ofrecieron ayudarme”, recordó.  Escoto detalló que primero comenzó con un préstamo de 5,000 lempiras, luego pasó al segundo ciclo de 10,000 lempiras y ahora el tercero de 20,000 lempiras.  “Antes trabajaba con préstamos de 20 por ciento al día de interés y ahora, con Crédito Solidario, al 1 por ciento de interés al mes”, destacó.

Por su parte, Marco Antonio Varela, vendedor de frutas y verduras, le confió al presidente Hernández que pertenece a la Feria del Agricultor de Tegucigalpa y que por un tiempo los bancos lo hicieron tocar fondo y quedando en ridículo con sus amigos.  “Me dejaron en cero; busqué instituciones financieras para emprender mi negocio y nada”, lamentó.  Marco Antonio aceptó que al principio, cuando lo visitaron representantes de Crédito Solidario, pensó que era una broma. Sin embargo –confió- “me dieron el primer préstamo de 5,000 lempiras para volver a emprender”.  “No desmayé cuando caí; cumplí con mis obligaciones, recibí el segundo y tercer préstamo (10,000 y 20,000 lempiras respectivamente) y hoy solicito mi cuarto ciclo de 100,000 lempiras”, agregó.  El microempresario siguió contando que hay 20 personas en el campo que dependen de él y 14 personas más organizadas por su esposa en la Feria del Agricultor.  “Juntos vamos para adelante”, enfatizó Marco Antonio para luego agradecer a “la cooperativa Chorotega que me abrió las puertas para recibir el préstamo” con el aval de Banca Solidaria.  “Somos un ejemplo y estamos dispuestos a seguir en la lucha”, finalizó.

Microempresarias del camarón

Martha Ayala, en representación de los cinco grupos de mujeres que trabajan en el rubro del camarón en Guameru, sector San Bernardo (Choluteca), confió que con el aval de Banca Solidaria han recibido un préstamo de 755,000 lempiras por parte de la cooperativa Chorotega.  “Somos 61 mujeres que estamos organizadas y contamos con 21 hectáreas donde producimos el camarón”, detalló.  Ayala apuntó que desde el año 2013 están trabajando con el cultivo del camarón; en el 2015 recibieron el apoyo directo de Banca Solidaria y ahora de la cooperativa Chorotega, con el aval gubernamental.  “Quiero decirle (al presidente) que gracias a este proyecto usted le extienda la mano a la gente más necesitada y que no son escuchadas por bancos y empresas dedicadas a los préstamos”, añadió.

Mientras tanto, José Manuel Gaitán, microempresario de la venta de lubricantes, relató su triste historia que lo llevó a perder todo lo que había logrado, por culpa del robo de su producto.  “Vivía en la colonia Villanueva, tenía mi venta de lubricantes, pero un individuo de la zona me lo robó todo”, contó.  Al recibir amenazas contra él y su familia, José Manuel se fue a vivir a la colonia 21 de Febrero, pero al tener tantas deudas decidió emigrar a los Estados Unidos, tardándose seis meses en llegar a la frontera.  “Ya en el desierto no aguanté, me entregué a la migra y me deportaron. Al regresar no encontraba trabajo, pero recibí la visita de las personas de Crédito Solidario y aunque al principio no creía, ellos me apoyaron y ahora espero el cuarto ciclo de préstamos”, dijo.  Ante la confesión de José Manuel, el presidente Hernández dijo que “tenemos que trabajar en seguridad para que el esfuerzo de ustedes (microempresarios) no se les quite”.  “Con seguridad el pueblo crece y florece”, aseguró para seguidamente expresar que “el que trabaja honestamente debe tener su recompensa”.

Asimismo, Ángel Isaac Cáceres, vendedor de ropa, confió que comenzó vendiendo lociones y cuando se graduó del colegio como perito mercantil buscó trabajo, sin lograr su objetivo.  “Al no encontrar una puerta abierta –dijo- pensé irme al extranjero, pero tuve la visita de los promotores de Crédito Solidario; me prestaron primeramente 5,000 lempiras, luego 10,000, seguidamente 20,000 y ahora voy por el cuarto ciclo de 40,000 lempiras”.  Luego de escuchar a Ángel Isaac, el titular del Ejecutivo le aseguró que “se le dará (ese nuevo préstamo) porque es un buen pagador”.  Al final del conversatorio, el presidente Hernández hizo entrega simbólica de diplomas de graduados del tercer ciclo y cheques de beneficiarios a Jorge Alberto García, Luis Eduardo Aguiriano Mejía, Magda Leticia Zepeda.  Además, Iris Lily Cáceres Sánchez, Dixia Patricia Chavarría Barri, Rosa Manuela Barrientos Ceballos, Cintia Patricia Morazán López y Wendy Lizeth García Cáceres, todos en representación de 159 beneficiarios que recibieron reconocimientos.

Frases

“Me siento muy bendecida porque he finalizado el tercer ciclo y vamos a comenzar una nueva etapa. Esta es una puerta más que se nos abre”. Digna García, microempresaria de venta de ropa.

“Crédito Solidario es real y es por eso que invito a las personas que tienen sus negocios a que visiten las oficinas de Crédito Solidario para que puedan  obtener información de créditos”. Glenda Margarita Fortín, microempresaria de manualidades.

“Me ha ido muy bien con mi microempresa Jicarte, porque estoy ubicando el producto en lugares turísticos del país. Mis productos son hechos de jacatanga (corteza de un árbol)”. Carlos Manuel Matamoros, microempresario de artesanía.

“El mío es un negocio familiar; al principio nos iba bien, pero por las tomas de la Alianza las ventas han bajado porque no vienen turistas al país”. José Antonio Varela, microempresario de artesanía de madera.

“Me ha ido bien en el negocio y estoy agradecida con el presidente Hernández  por los préstamos. Ahora estoy pagando el préstamo de 20,000 lempiras”. Reina Margarita Montoya, microempresaria del calzado.

“Gracias al presidente Juan Orlando Hernández por ayudarnos para elaborar pizarras robóticas y contar con nuestra propia empresa”. Manuel Abraham Rodríguez Bustillo, microempresario de pizarras robot.

“He salido adelante con el préstamo a través de Crédito Solidario y hoy tengo mi propia microempresa. Estoy feliz y agradecida con el presidente Hernández”. María Elena Bonilla, microempresaria de la costura.

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